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Huevo y colesterol: lo que la ciencia dice sobre su consumo seguro.

Huevo y colesterol: lo que la ciencia dice sobre su consumo seguro.

Sanfer Salud Animal

Durante décadas, el huevo fue considerado un alimento cuyo consumo debía limitarse por su contenido de colesterol. Sin embargo, el conocimiento científico sobre nutrición cardiovascular ha evolucionado de forma importante. 

Actualmente, las revisiones sistemáticas, los metaanálisis y las guías de organismos internacionales coinciden en que, para la mayoría de las personas sanas, el consumo moderado de huevo no se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y puede formar parte de una alimentación equilibrada.Comprender la diferencia entre el colesterol presente en los alimentos y el colesterol circulante en la sangre es fundamental para interpretar correctamente la evidencia científica disponible.

Si deseas conocer más sobre el perfil nutricional del huevo y sus componentes funcionales, consulta también Beneficios del huevo: alimento funcional con respaldo científico.

¿Qué relación existe entre el huevo y el colesterol?

El huevo contiene colesterol dietario, concentrado en la yema². Un huevo de aproximadamente 60 gramos aporta alrededor de 200 mg de colesterol¹, razón por la cual durante muchos años se recomendó restringir su consumo para prevenir enfermedades cardiovasculares.

No obstante, investigaciones realizadas durante las últimas décadas han permitido comprender que el colesterol consumido en la dieta no siempre se traduce en un aumento proporcional del colesterol sanguíneo¹.

Esto se debe a que el organismo mantiene un sistema de regulación conocido como homeostasis del colesterol¹. El hígado sintetiza diariamente una cantidad considerable de colesterol necesaria para funciones fisiológicas esenciales, como la formación de membranas celulares, hormonas esteroideas, vitamina D y ácidos biliares. Cuando aumenta el colesterol proveniente de la alimentación, en muchas personas el organismo compensa disminuyendo parcialmente su propia producción hepática¹.

Además, únicamente una fracción del colesterol ingerido es absorbida a nivel intestinal, mientras que el resto es eliminado. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ) señala que aproximadamente la mitad del colesterol dietario es absorbido, mientras que el restante se excreta, lo que explica en parte por qué la respuesta biológica puede variar entre individuos.

 

Colesterol dietario y colesterol sanguíneo: ¿son lo mismo?

Uno de los conceptos que con mayor frecuencia genera confusión es asumir que el colesterol presente en los alimentos equivale al colesterol que circula en la sangre. En realidad, se trata de procesos relacionados, pero no idénticos.

El colesterol dietario corresponde al colesterol que aportan los alimentos. En cambio, el colesterol sanguíneo depende de múltiples factores fisiológicos y del estilo de vida, entre ellos¹:

  • Producción hepática de colesterol.
  • Composición global de la dieta.
  • Consumo de grasas saturadas y grasas trans.
  • Actividad física.
  • Peso corporal.
  • Tabaquismo.
  • Factores genéticos.
  • Enfermedades metabólicas.

Asimismo, no todo el colesterol cumple la misma función biológica.

Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) transportan colesterol hacia diferentes tejidos.

Por otro lado, las lipoproteínas de alta densidad (HDL) participan en el transporte reverso del colesterol hacia el hígado para su eliminación, razón por la cual suelen asociarse con un perfil cardiovascular más favorable.

 

¿Qué dice la evidencia científica más reciente?

El avance de la investigación ha permitido evaluar el consumo de huevo mediante revisiones sistemáticas que integran cientos de estudios realizados en distintas poblaciones.

Una de las revisiones más amplias publicadas en Public Health Nutrition analizó sistemáticamente revisiones y metaanálisis disponibles hasta ese momento⁴. Concluyendo que un mayor consumo de huevo no se asocia con un incremento del riesgo de enfermedad cardiovascular ni de accidente cerebrovascular en la población general, aunque señalaron la necesidad de continuar investigando algunos grupos específicos, como personas con diabetes tipo 2 o enfermedades cardiovasculares establecidas⁴.

De manera consistente, actualizaciones posteriores de la evidencia² continúan mostrando que el consumo habitual de huevo, dentro de un patrón de alimentación saludable, no incrementa el riesgo cardiovascular en individuos sanos, mientras que el contexto dietético global parece ejercer una influencia mucho mayor sobre la salud cardiovascular que un alimento aislado.

Este cambio también ha influido en las guías alimentarias nutricionales internacionales actuales, donde han dejado de centrar sus recomendaciones exclusivamente en limitar el colesterol dietario y ponen mayor énfasis en la calidad global de la alimentación.

 

Mitos y realidades sobre el huevo y el colesterol 

La evolución del conocimiento científico ha permitido aclarar diversas creencias que durante años influyeron en las recomendaciones nutricionales.

El huevo dentro de un patrón de alimentación saludable

La Organización Mundial de la Salud destaca que ningún alimento, por sí solo, determina la calidad de una dieta. Una alimentación saludable se construye a partir de un patrón equilibrado que incluya alimentos variados, mínimamente procesados y ricos en nutrientes.

En este contexto, el huevo puede aportar beneficios nutricionales importantes gracias a su combinación de⁶:

  • Proteínas de alto valor biológico.
  • Colina.
  • Vitaminas A, D, B12 y E.
  • Luteína y zeaxantina.
  • Minerales esenciales.

Su consumo cobra mayor relevancia cuando forma parte de un estilo de vida saludable que incluya actividad física, control del peso corporal y una adecuada ingesta de frutas, verduras, cereales integrales y grasas insaturadas.

Para conocer otras fuentes de proteína animal de alta calidad dentro de una alimentación equilibrada, también puedes consultar Valor nutricional del pollo: proteína de alta calidad para una alimentación saludable.

Preguntas frecuentes sobre huevo y colesterol

¿El huevo aumenta el colesterol?

No necesariamente. La evidencia científica actual indica que, en la mayoría de las personas sanas, el consumo moderado de huevo no incrementa de manera significativa el riesgo cardiovascular. La respuesta depende de factores individuales y del patrón general de alimentación.

 

¿Cuántos huevos puede consumir una persona sana?

Las revisiones científicas muestran que el consumo habitual de huevo puede formar parte de una alimentación saludable en personas sanas. Sin embargo, la cantidad adecuada debe valorarse dentro del contexto de la dieta completa, las necesidades nutricionales y las condiciones individuales de salud con un profesional de la nutrición.


 

¿Es mejor consumir únicamente la clara?

La clara aporta proteínas de excelente calidad, pero la yema concentra la mayor parte de las vitaminas, minerales, colina y carotenoides presentes en el huevo. Por ello, eliminar la yema de forma rutinaria no constituye una recomendación general para la población sana.

 

¿Qué influye más en el colesterol sanguíneo?

La evidencia científica⁴ señala que el exceso de grasas saturadas, grasas trans, el sedentarismo, el tabaquismo, el exceso de peso y diversos factores genéticos tienen un impacto mayor sobre el colesterol sanguíneo que el colesterol dietario consumido de forma aislada.

 

¿El huevo puede formar parte de una dieta saludable?

Sí. Organismos internacionales como la FAO y la OMS reconocen que el huevo es un alimento con alta densidad nutricional que puede integrarse dentro de una alimentación variada, equilibrada y suficiente para la mayoría de las personas sanas.

 

FUENTES

  1. Farrell, D. J. (2013). Función de las aves de corral en la nutrición humana: ¿Cuál es la importancia del colesterol en los huevos? En Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Poultry Development Review. Food and Agriculture Organization of the United Nations. Roma, Italia.
  2. Formisano, E., Neri, L. C. L., Caffa, I., et al. (2025). Effect of egg consumption on health outcomes: An updated umbrella review of systematic reviews and meta-analyses of observational and intervention studies. Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases, 35, 103849. Elsevier.
  3. Godos, J., Grosso, G., Micek, A., et al. (2023). Eggs and cardiovascular disease risk: An update of recent evidence. Nutrients, 15(4), 1018. MDPI. Basilea, Suiza.
  4. Marventano, S., Godos, J., Tieri, M., Ghelfi, F., Titta, L., Lafranconi, A., Gambera, A., Alonzo, E., Sciacca, S., Buscemi, S., Ray, S., Galvano, F., & Grosso, G. (2019). The Effect of Egg Consumption on Cardiometabolic Health Outcomes: An Umbrella Review. Public Health Nutrition. Cambridge University Press. Cambridge, Reino Unido.
  5. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2024). Healthy diet. World Health Organization. Ginebra, Suiza.
  6. Instituto de Estudios del Huevo. (2019). El Gran Libro del Huevo. Instituto de Estudios del Huevo. Madrid, España.
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